He aquí algunas de las muchas pruebas que a diario se padecen en la gran mayoría de los pueblos y ciudades de España. Ello por obra y gracia de los “amantes de los perros" (lo que nos parece muy bien, pero no tanto lo que permiten que hagan sus “mascotas”). Con tales actos estos individuos prueban que, sí, pueden ser muy amantes de los perros, pero al mismo tiempo lo que acreditan es un absoluto desprecio a sus vecinos y a la ciudad que les acoge.
Nota: El pequeño reportaje fotográfico corresponde a distintos espacios públicos de la ciudad de Valencia.
Es triste pero así es.












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